lunes, 3 de julio de 2017

Restaurante "Bebo los vientos", Cádiz

El Restaurante Bebo los vientos, del grupo Arsenio Manila, está situado en la misma arena de la playa Victoria de Cádiz, a la altura del Paseo Marítimo, 11. Su ubicación playera y su espíritu desenfadado hacen que conserve ese aire de chiringuito relajado, sin etiquetas, que, en su crecimiento como local de restauración y copas, tan bien ha conservado.  (Fotos: Mercedes Ruiz)


Sin perder ese encanto, su cocina es tan brillante como la de los otros restaurantes del grupo. Lo hemos visitado justo cuando cambia de carta para preparar los meses de más ajetreo veraniego. Una apuesta por una cocina muy fresca, con diversas ensaladas y sopas frías; con mucho pescado, a la brasa o ese frito que espera encontrar quienes nos visitan; carnes también a la brasa y guisos de arroces y fideos muy gaditanos.


En esta visita, empezamos con este Paté de la Sierra, que incluye queso payoyo.


Seguimos con un Ceviche de atún rojo, que incluía algas wakame y pepino, además de la clásica cebolla roja y la acidez cítrica de la receta.


También a compartir, estas Papas aliñás del día, con atún, perejil y cebolleta al aceite de oliva virgen extra:


Probamos esta McCorvina, una hamburguesa de 150 gr. de carne de corvina que lleva también dátiles, zanahoria, cebolleta, panceta, queso cheddar y mayonesa de ostras. Se sirve con patatas fritas.


Como plato principal tomamos este Arroz marinero. Toda la comida la acompañamos con manzanilla fina de Sanlúcar.


domingo, 2 de julio de 2017

Restaurante Asador Cataria, Paisaje Culinario 2017

Hemos vuelto a Cataria, Restaurante Asador del Hotel Iberostar Andalucía Playa, en Novo Sancti Petri, para conocer su Carta para la temporada de este verano de 2017. Como ya reseñamos en el artículo que le dedicamos a su presentación, el año pasado, sigue siendo una lujosa novedad en la zona este modelo de los grandes asadores vascos, en este caso especializado en pescados y mariscos de las costas gaditanas. Este restaurante depende, en su concepción y asesoramiento, del Restaurante Elkano, de Getaria, con una estrella Michelín desde el 2014. (Fotos de Marta S.)


El nombre de Cataria, o atalaya desde donde se otea el mar, dio origen a Getaria. Allí se ha formado Carlos Hernández, Jefe de cocina de Cataria, que trabajó en el madrileño Diverxo. Su equipo de trabajo sigue apostando por la filosofía del "Paisaje culinario", defendida por Aitor Arregui, gerente del Elkano, un concepto que implica cercanía y temporalidad, por escoger lo mejor en su mejor momento. En la propia Carta, como un guiño, los pescados y mariscos que se preparan a la brasa indican las coordenadas geográficas de Cádiz (latitud 36º, longitud 6º).


En la Carta encontramos los más conocidos grandes productos de la provincia, desde el langostino de Sanlúcar a la urta de roca o el atún rojo de almadraba, pero también otros grandísimos ingredientes que requieren un conocimiento más profundo de la provincia. Ahí también esas delicias, para rastreadores afinados, de los camarones de porreo, el borriquete, las verduras de Conil o los ostiones de estero, de Acuicultura Levante y Agua, en San Fernando. De este conocimiento, lleno de respeto por los ingredientes cercanos, se elige empezar la degustación con un pan del Horno La Artesa de Arcos, con harina molida a la piedra y masa madre, que combinan con un excelente aceite de oliva virgen extra ecológico de Sancha Pérez, de Conil.

En la Carta de vinos de Cataria, con unas cincuenta referencias de las más destacadas D.O., también hay muestras de ese escudriñar vinos importantes de esta zona, desde los generosos y blancos de Primitivo Collantes, de Chiclana, al Mahara, de los hermanos isleños José y Miguel Gómez. Para conocer el menú de esta Carta 2017, nos permitieron maridarlo con los excelentes vinos de Finca Las Caraballas, de Elías Redondo, en Medina del Campo (Valladolid), aportados por Juan Antonio Mena, del blog Tubal.

Los primeros platos, tres preparaciones distintas de la jurela real, llamada en otros lugares de la provincia jurel dorado, los maridamos con este vino joven Caraballas Sauvignon Ecológico:


Empezamos con un Tartar de jurela real de Sanlúcar, con vinagreta:


Seguimos con Jurela ahumada, en vinagreta suave, con cerezas y hojas de ostra (oyster leaves), una hoja de ensalada con aroma a ostras.


Terminamos la degustación de este pescado con una deliciosa Cabeza de jurela a la brasa. Un guiño a los orígenes del asador matriz, cuando en el Elkano de Guetaria se empezaron a asar, con el mismo respeto con el que se preparaban los grandes pescados, las cabezas de merluza, un corte considerado de descarte.


Seguimos con un Ostión de estero a la parrilla con escabeche suave de verduras. Los ostiones, de sabor más intenso que las ostras, proceden de la salina isleña de Santa Margarita. Se le da un golpe de calor a la brasa, que no desvirtúa su textura. El escabeche de verduras y algas lleva unas gotas de vino fino de Jerez.


Seguimos con un Gambón listado de Chipiona asado a las brasas. Lo maridamos, igual que los siguientes platos, con Caraballas Verdejo Ecológico.


Continuamos con Verduras de temporada (calabacín, cebolleta, puerro, tomatito) guisadas, sobre un jugo reducido de ave y jamón:


Pasamos a continuación al plato principal, un Bocinegro asado en la parrilla de brasas. La técnica estrella de este Cataria es su parrilla de brasas. La parrilla es regulable en altura y se controlan las brasas para que no estén tan intensas que quemen la piel. El pescado, rociado con un secreto de la casa matriz que llaman "agua de Lourdes", se asa en besuguera, un utensilio que permite girar el pescado las veces necesarias, sin que se pegue la piel a los hierros. El proceso total puede durar casi media hora.


El resultado final es este Bocinegro a la brasa, con la piel crujiente e increíblemente jugoso en su interior:


Tan sabrosos quedan los lomos del pescado como su cabeza, que se sirve aparte:


Terminamos la degustación de parrilla con esta Ortiguilla a la brasa. Se sirve en la concha de ostión en la que se le da un leve golpe de calor en las brasas. Lo justo para que se conserve su textura gelatinosa y explote, con toda su excelencia de mar yodado, en la boca. Espectacular. Una verdadera sorpresa que mejora mucho la habitual fritura de esta anémona, que si se seca pierde toda su fuerza.


Para la parte dulce de esta degustación tomamos este Champagne Sainte Anne Chartogne-Taillet, de uvas Chardonnay y Pinot Noir:


Tomamos el Helado de queso y granizado de albahaca con infusión de frutos rojos y cardamomo:


Y finalizamos con su Tarta de queso azul:


sábado, 1 de julio de 2017

Algunas pistas para comer en Cabo de Gata

Sin ánimo de abarcar más allá de una excursión de varios días por el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, un territorio con diez localidades, señalar algunos de los lugares donde comimos no deja de ser una pequeña muestra de las posibilidades de esta comarca almeriense. Destacamos aquí tres establecimientos, junto a la Casa RaRo en La Haima (al que ya le dedicamos un artículo aparte), porque en todos comimos muy bien, y porque, en conjunto, ofrecen una imagen bastante exacta de la gastronomía, la tradicional y la innovadora, que aquí se disfruta.



Restaurante Las Olas (La Isleta del Moro)

El Bar Restaurante Las Olas (c/ Peñón Blanco), en La Isleta del Moro, pequeño pueblo de pescadores donde Pilar Miró rodó "El pájaro de la felicidad". El local tiene sus mesas sobre la misma playa, con vistas al peñón que da nombre a la localidad.


Empezamos con un Picadillo de cebolla y jureles:


A continuación este Carpaccio de lecha (pez limón):


Como plato principal esta Cuajadera. Es un guiso de cebollas, tomates y patatas con diferentes pescados y otros productos del mar, con vino blanco y laurel, entre otras especias, que se elaborada en el horno. El que tomamos en La Ola llevaba trozos de merluza, atún, pez espada, corvina y calamares.


Bar La Plaza (Fernán Pérez)

El Bar La Plaza (Pza Andalucía, 2), en la localidad interior de Fernán Pérez, muy cerca de la costa de Las Negras, tiene una fantástica terraza, sombreada por árboles de día y refrescante de noche. Bar familiar, con un trato muy amable. Tapas muy generosas de tamaño a un precio imbatible.

Probamos estas Costillas de cerdo guisadas:


Y este espléndido Pulpo guisado (repetimos tres veces):


Bar Las Hortichuelas (Hortichuelas Altas)

El Bar Las Hortichuelas (c/ Andalucía, 8), en Hortichuelas Altas, es otro local familiar que, a la vez, provee de pan y algunos comestibles para las excursiones por las calas y playas. A medio camino entre Fernán Pérez y Las Negras. Amplio surtido de tapas con guiños a la cocina tradicional del poniente almeriense.

Probamos estas Huevas de merluza aliñadas:


 Sorprendente estas Caracolas aliñadas:


Pisto con huevo cuajado. Las verduras las cultivan ellos mismos, realmente deliciosas.


Puntillitas fritas:

Y terminamos con este Pez espada a la plancha. Un pescado que abunda en la comarca y que, como aquí, incluso se oferta en formato tapa.


Repuestas fuerzas, estos hermosos parajes son para andar por ellos durante horas y horas.




jueves, 29 de junio de 2017

Casa RaRo en La Haima (Fernán Pérez, Cabo de Gata)

Comimos muy bien en nuestra reciente visita al Cabo de Gata, pero si tuviéramos que hacer una única recomendación, por la calidad y elaboración de su cocina y por el encanto exquisito del lugar donde se ofrece, sin duda que esta Casa Raro en la Haima es nuestra favorita. La poeta y editora Rakel Rodríguez, de Ediciones RaRo, y el cocinero Emilio Gómez Fesser trasladaron, en el 2016, Casa RaRo, su "casa de comida y libros", a esta Haima marroquí ubicada en el complejo de Casas Rurales del Molino de Fernán Pérez. Esta hermosa pedanía de Níjar, de apenas 350 habitantes, aún conserva el encanto tranquilo del Cabo de Gata, a pesar de estar a sólo nueve kilómetros del desarrollismo de Las Negras.

Casa RaRo en La Haima de noche (foto de Ediciones RaRo)

Este molino (aquí cómo llegar) es un lugar muy literario, citado por Juan Goytisolo en su "Campo de Nijar": "Recortado contra el cielo, en un ribazo, se divisa un molino de velas, como los que giran en el campo de Cartagena, entre La Unión y Los Alcázares. Antiguamente había muchos en la región, pero, en la actualidad, casi todos se baten en ruina. El de Fernán Pérez rueda aún, con un crujido sordo, y desde lejos, parece una flor de pétalos inmensos y abarquillados". Rakel Rodríguez programa aquí numerosos recitales y presentaciones de libros y revistas, como "La Última", con textos de artistas que han terminado por residir, a tiempo parcial o completo, en este tan apetecible rincón creativo.

Recital de María Ruiz Faro en Casa RaRo en La Haima, 2 de junio de 2017

La poesía continúa su diálogo con la cocina que aquí se disfruta. Los manteles incluyen poemas de Rakel Rodríguez o portadas de los libros que edita RaRo. La propia Carta, en lo que tiene de poética recreación de la felicidad o del conocimiento vividos, recorre lo aprendido en los largos viajes por la cordillera andina o el sudeste asiático, así como la propia experiencia laboral de Emilio Gómez Fessel en una cevichería de Londres o en un restaurante en Hong Kong.


En las dos visitas que realizamos a esta Casa Raro en La Haima, probamos algunas especialidades que, muy bien armonizadas, ofrecían un chispeante viaje alrededor de su memoria del mundo.

Este Ceviche peruano, con leche de tigre de ají amarillo. Elaborado con corvina, se acompaña de motes de maíz blanco y unos chips de boniato frito.


Pudimos probar un chupito de esta Leche de tigre con ají amarillo:


En Carta tienen también un Ceviche mexicano, donde el pescado está macerado en lima y tequila. Se presenta en copa de cóctel, que se vuelca como un molde, en capas de guacamole, ceviche y tomate, que se acompaña de un chupito del jugo de maceración con tequila:


De entre los pintxos, en un formato de tamaño muy generoso, probamos este Bun de cangrejo. Realmente espectacular. Un bao bun negro, pan chino al vapor coloreado con tinta de calamar, que se rellena con carne de cangrejo rebozada en panko y frita, un instante, en aceite muy caliente. El resultado es una cobertura crujiente, quedando el cangrejo muy jugoso en su interior.


Probamos también sus Manitas de cerdo rellenas de Trompetas de la muerte. Plato muy elaborado: las manitas se cuecen, se deshuesan y se les da forma de rollo, con las setas del relleno en su interior. Se congelan enrolladas, cortándose en rodajas que se pasan por la plancha al momento de servirlas. El resultado es muy meloso. Se acompaña con una salsa de chile picante.


Entre sus platos del mundo, probamos estos Tacos de cochinita pibil. Tortillas elaboradas en el propio restaurante, con la carne de cerdo cocinada en achiote y desmenuzada. Se termina con cebolla roja, cilantro y el picante muy especial de un chile Scotch bonnet (boina escocesa) rojo, muy picante, con una potencia que puede alcanzar las 350.000 unidades Scoville.


Como plato asiático, escogimos este Curry rojo de albóndigas de buey y anacardos, que se acompaña de arroz Thai:


Terminamos con esta Tarta de chocolate negro, que elabora Rakel:


jueves, 22 de junio de 2017

798 Asian Bar (Cádiz)

Visitamos el 798 Asian Bar (c/ Hospital de Mujeres, 40), la espléndida propuesta en formato bar asiático del equipo del Restaurante La Candela. Ocupa el local del antiguo Baratapas, lo que ha permitido integrar su sugerente pared de azulejos rojos en esta nueva dimensión de bar asiático popular, con el espléndido añadido de los murales de Alfonso Carrillo, que ha pintado geishas, carpas o el mismísimo Monte Fuji. El bar toma su nombre de Distrito 798, la tienda de productos asiáticos que abrieron Victor Piñero y Carmen Adán en la calle Feduchy, y donde pueden obtenerse los ingredientes utilizados para estos platos, por si se quiere ampliar la experiencia hasta la propia cocina. (Fotos de Marta S.)


Probamos dos tipos de Dumplings, de pollo y col china y de secreto ibérico y gambón. Junto a ellos, unos Shaomai de gambas. Los dumplings son masas rellenas que pueden hervirse, hacerse a la plancha o al vapor, como en este establecimiento. Según el tipo de masa y la forma de cerrarlas tienen un nombre u otro. Los que tomamos aquí son del tipo jiau zi, con un cierre parecido a las empanadillas. El shaomai, en cambio, es abierto por arriba.


A continuación un Pincho teriyaki en tempura con gambón, calamar y takoyaki con mayonesa japo (con soja) y mayonesa de wasabi. El takoyaki es un buñuelo de harina, huevo y agua relleno de pulpo, que puede presentarse en un trozo o picado, como ocurre en la versión del 798 Asian Bar.


Probamos su Ceviche de corvina, leche de tigre, cebolla morada, choclo y cilantro. Suelen tenerlo también de pez mantequilla.


Luego, esta Ensalada de cangrejo de cáscara blanda, verduras encurtidas en mirim y vinagreta de kimuchi. El kimuchi es la versión japonesa del kimchi coreano. Es más suave y dulce que éste, porque sólo tiene una fermentación frente a las dos que se realizan en el plato coreano.


Plato de Tempura de verdura con salsa tentsuyu (varía su composición, pero suele incluir dashi, un caldo de bonito, vino mirin y salsa de soja).


Probamos sus Tortitas de pato Pekín:


Como último plato salado, este Pad Thai de polo, brotes de soja, tamarindo, cacahuete, cilantro y lima:


Acompañamos esta comida con cerveza Tiger, de Singapur, y este vino Malapipa 2016, de Bodegas Bajío, Mijas, casi en su totalidad de uva moscatel de Alejandría, muy fresco y seco.


Terminamos con un surtido de Mochis de té verde, de coco y de cacao y una trufa de té matcha: